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Sin respuestas hay conflicto

A partir del día de hoy nos declaramos en estado de alerta y movilización en cada uno de los Corredores Viales Nacionales y realizaremos asambleas permanentes en los lugares de trabajo para informar a los trabajadores que las autoridades nacionales han traicionado el diálogo y todo lo acordado hasta el momento.

Ya han transcurrido seis meses desde que nuestro Sindicato ha asumido el compromiso de integrar una mesa de negociaciones con los responsables del futuro de los Corredores Viales Nacionales. En este lapso hemos aportado nuestra experiencia y nuestro conocimiento y el de equipos técnicos que nos asesoran para, a través del diálogo, asegurar que estas obras que se proyectan preserven los puestos de trabajo de nuestros afiliados.
Hoy, a días de la apertura de los sobres con las ofertas económicas de las primeras licitaciones bajo el formato de Participación Público Privada (PPP), las conversaciones se encuentran empantanadas. En las audiencias públicas realizadas estas últimas semanas para la presentación de los proyectos a los posibles oferentes, y en las cuales hemos estado presentes representando a los trabajadores, hemos observado que continuamente se modifica lo ya acordado, traicionando gravemente lo consensuado.
Estas idas y vueltas constituyen una grave situación ya que ponen en riesgo la continuidad laboral de los trabajadores y sus grupos familiares, generando incertidumbre. Esta insensibilidad manifiesta, donde claramente se pone el foco sólo en mostrar proyectos apetecibles a los ojos de los inversores, se contrapone con la imagen de diálogo que pretenden transmitir, falsamente, las autoridades nacionales involucradas.
Como lo expresáramos desde el primer día que surgió la información sobre estos proyectos, nuestro objetivo es y será la preservación de cada puesto de trabajo. No permitiremos que nuestros afiliados de estos corredores sean moneda de cambio ni variable de ajuste que permitan un negocio rentable a costas de la flexibilización laboral y la pérdida de puestos de trabajo.
Los derechos de los trabajadores no se negocian