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Violencia institucional en Miramar

Luciano Olivera volvía de jugar a la pelota con sus amigos en su moto cuando un agente de la Policía Bonaerense, en un control, lo mató de un balazo. Nuevamente un adolescente fue víctima de la inexplicable violencia institucional ejercida por un efectivo policial y una familia queda sumida en el dolor de una pérdida irreparable. Es imprescindible que quienes tienen responsabilidad sobre la instrucción y capacitación de las fuerzas de seguridad pongan todos sus esfuerzos para que estos casos de gatillo fácil no se repitan. Nuestro país ha dejado atrás en su historia reciente un pasado de violencia y vulneración de los derechos humanos que no puede volver a repetirse.

#JusticiaPorLuciano